TEMA 18.- EL TEATRO: LA COMEDIA

 1.-Precedentes.- Según la tradición, el teatro romano surgió en el año 240 a.C. cuando se representan por primera vez en Roma una comedia y una tragedia traducidas del griego por Livio Andrónico para celebrar los “ludi romani” (festivales en honor del dios Júpiter) con motivo del fin de la primera guerra púnica. Sin embargo, anteriormente a esta fecha se conocen en Roma algunas representaciones preliterarias improvisadas de raíz popular, como los cantos fesceninos, las farsas atelanas y el mimo, de los que tenemos algunos datos por testimonios de escritores posteriores.

Los cantos fesceninos parecen proceder de la ciudad etrusca de Fescennium y estaban ligados a las fiestas campesinas con que se celebraba la recogida de las cosechas. Según el poeta Horacio, consistían en diálogos en verso improvisados en los que dos campesinos se lanzaban ataques personales para deleite de los paisanos que los oían.  Cuenta el historiador Tito Livio que en el 364 a.C. llegaron a Roma unos actores etruscos que hicieron evolucionar los cantos fesceninos, añadiendo al diálogo música y danza y que a esta mezcla se le llamó “sátura”.

La farsa atelana deriva probablemente de la ciudad osca de Atella, y era una representación teatral improvisada pero ya con cierto argumento pues había varios actores con máscara y los personajes eran siempre los mismos: Pappus (el vejete enamorado y bobalicón), Maccus (el zafio glotón y atolondrado), Buccus (el fanfarrón bocazas), Dosennus (el jorobado), y Manducus (el masticador). Todos estos personajes realizaban diálogos chispeantes repletos de burlas y chistes que provocaban las risas de los asistentes.

El mimo consistía en una representación con actores sin máscara sobre escenas de la vida diaria partiendo de un texto en prosa.

2.- El tratro romano en época arcaica.- Como se dijo antes, el teatro romano se inicia en el 240 a. C. cuando Livio Andrónico, un liberto romano nacido en la colonia griega de Tarento, tradujo del griego una comedia y una tragedia griegas. Conocemos nueve títulos de  tragedias de este autor y tres de comedias, pero no se conservan textos de sus obras. Sus tragedias eran “fabulae graecanicae o cothurnatae”, es decir,  traducciones o adaptaciones de tragedias griegas y, por tanto, con asunto, lugar de acción y personajes griegos. Y sus comedias eran “fabulae palliatae”, traducciones o adaptaciones de comedias griegas y, por tanto, con asunto, lugar de acción y personajes griegos. Más tarde surgen en Roma tragedias (“fabulae praetextae”) y comedias (“fabullae togatae”)  con asunto, lugar de acción y personajes romanos, aunque alternando con las anteriores, no sustituyéndolas.  Otro dramaturgo del siglo III a. C., este ya de origen romano, fue Nevio, del que se conservan algunos fragmentos. Nevio intentó un teatro de contenido social y político, con una crítica de los hombres públicos y de las instituciones. Conservamos de él más de treinta títulos de comedias y fue el introductor en Roma de la fabula praetexta. Nevio dio un gran impulso a la comedia romana, creando un lenguaje suelto y desenfadado que luego culminará en Plauto.

El gran comediógrafo de esta época es Plauto, de quien se conservan veintiuna comedias, algunas de ellas mutiladas y una de ellas, “Vidularia”, solo en escasos fragmentos. Todas ellas son palliatas adaptadas de autores griegos pero no de la Época Clásica (S. V a.C.), sino de la llamada Comedia Nueva Griega (S. IV-III a.C.), sobre todo de autores como Menandro, Dífilo y Filemón. Los personajes de las comedias de Plauto son la gente de la calle: los esclavos, los viejos avaros, las prostitutas, los jóvenes enamoradizos, los alcahuetes, los parásitos, los soldados… y todas tienen un final feliz. Sus obras van precedidas frecuentemente de un prólogo, en el que un personaje cuenta el argumento y pide la benevolencia y los aplausos del público para la obra. Luego en la representación alternaban las partes dialogadas con las partes cantadas. Es difícil clasificar las comedias de Plauto, todas ellas son comedias de enredo con múltiples situaciones cómicas. Algunas de ellas se basan en el equívoco o cambio de personas (“Las Báquides” o “Bacchides”, “Los gemelos” o “Menaechmi”, “Anfitrión” o “Amphitruo”…), otras son “comedias de reconocimiento” en las que se produce el descubrimiento del verdadero origen de determinados personajes que da lugar a un súbito cambio de fortuna (“Cistellaria”, “Curculio”, “Epidicus”, “Poenulus”…). En otras, la comicidad se basa en la confluencia de motivos o situaciones (“El soldado fanfarrón” o “Miles gloriosus”, “La comedia de la olla” o “Aulularia”…). Plauto no solo adapta en sus comedias las comedias griegas originales en las que se basa, sino que incluso mezcla distintas comedias griegas en una sola comedia suya (fenómeno conocido como “contaminatio”). Sin embargo, sus comedias son distintas a las originales griegas, pues Plauto modifica estos originales, suprimiendo o añadiendo personajes y situaciones, insertando recursos cómicos típicamente romanos, recreando situaciones con mayor fuerza cómica. La finalidad de sus obras es la de divertir, aunque para lograrlo caiga en contradicciones, anacronismos e incongruencias. En cuanto a los aspectos formales de sus obras, las partes cantadas son mucho más importantes que las partes dialogadas, pues en ellas los personajes expresan sus sentimientos con acompañamiento musical, lo que acentúa el carácter melodramático de sus comedias, que unido con un lenguaje cotidiano y popular de gran fuerza cómica,  dotan a sus comedias de un carácter propio e inconfundible. Plauto gozó de una gran acogida entre el público de su época y después de morir se siguieron representando sus comedias en Roma. En el Renacimiento, Plauto vuelve a ser leído y representado, ejerciendo sus obras gran influencia en el teatro inglés  y francés de los siglos XVI y  XVII: baste como ejemplos “La comedia de los errores” de Shakespeare, que utiliza el argumento de “Menaechmi”, y “El avaro” de Moliére, basado en el de la “Aulularia”.  

El otro gran comediógrafo de esta época fue Terencio, un liberto de origen africano del siglo II a.C. del que se conservan seis comedias palliatas: “Andria” o “La mujer de Andros”, “Hecyra” o “La suegra”, “Heautontimoroumenos” o “El atormentador de sí mismo”,  “Eunuchus” o “El eunuco”, “Phormio” o “Formión”, y “Adelphoe” o “Los hermanos”. Las comedias de Terencio van todas precedidas de unas didascalias hechas en épocas posteriores, donde se informa sobre los datos del autor, el título de la comedia original griega en que se basó para escribirlas, los nombres de los magistrados organizadores de los juegos en los que se representaron, etc. También cuentan con una períoca, en las que se resume el argumento de la comedia en doce versos. En los prólogos, ya hechos por Terencio, no se resume el argumento de la comedia, como en Plauto, sino que Terencio en ellos expone sus ideas literarias y se defiende de las acusaciones de sus enemigos literarios: plagio de autores latinos anteriores, contaminatio y no paternidad de sus obras.  En el análisis de sus obras, podemos ver que Terencio se diferencia mucho de Plauto: sus comedias huyen del chiste fácil, de las tramas complicadas y del recurso a la caricatura. En Terencio la comedia gira en torno a la caracterización de los personajes, las inconsistencias y el contraste de los personajes son el recurso que provoca la comicidad, que siempre reside en provocar la sonrisa, no la carcajada como en Plauto. Las comedias de Terencio son notables  lingüísticamente, reflejando un lenguaje de gran pureza y elegancia,  y la caracterización de los personajes está muy lograda, pero carecen de la fuerza cómica de las comedias de Plauto. Sus personajes son amables y llenos de valores humanos, no interesados ni oportunistas como los de Plauto. Los personajes de sus comedias hablan con un mismo lenguaje culto, mientras que los de Plauto hablan con el lenguaje propio de la clase social a la que pertenece cada personaje.   La finalidad de las comedias de Terencio es la de educar al público mediante lo que ven en la obra, no la de provocar la risa como en el caso de Plauto. Por eso Terencio no gozó en vida del apoyo incondicional del público de Roma. Sin embargo, en la Edad Media se reconocerá su mérito gozando de una fama extraordinaria.

Después de la época arcaica, la comedia entra en declive en Roma, siendo sustituida por la farsa y el mimo literario.

3.- Características principales de la comedia latina:

a) Personajes Arquetípicos (Tipos): La trama depende de personajes fijos y sin gran complejidad psicológica, que representan a modelos de personas de la sociedad de la época, reconocibles  por su conducta o personalidad, como el esclavo astuto (servus callidus), el viejo verde o avaro (senex), el joven enamorado (adulescens), la cortesana (meretrix) o el soldado fanfarrón (miles gloriosus).

b) Finalidad de Entretenimiento: El objetivo principal era el divertimento del público, alejándose de temas políticos graves.

c) La Trama de Enredos: Las tramas se basan en situaciones de la vida cotidiana, malentendidos, raptos, falsas identidades y, finalmente, tienen un desenlace feliz, a menudo con una anagnórisis final ( recurso narrativo en el que un personaje  descubre datos esenciales sobre su identidad, sus seres queridos o su entorno, lo cual altera la trama y cambia la conducta del personaje).

d) Estructura y Lenguaje: Las obras combinaban partes habladas (diálogos) con partes cantadas o recitadas (cantica), todas en verso. El lenguaje utilizado era el sermo cotidianus (latín hablado), rico en juegos de palabras, chistes y a veces groserías (especialmente en Plauto) para conectar con el público.

e) La Fabula Palliata: Era la forma más común de comedia latina, donde los actores vestían el pallium (manto griego) y la acción transcurría en Grecia, permitiendo mayor libertad para criticar costumbres romanas sin censura directa.

f) Los autores más relevantes de la comedia latina fueron Plauto y Terencio. Plauto buscaba la carcajada, el ritmo rápido, la caricatura exagerada y el humor popular. Terencio buscaba la sonrisa comprensiva, un tono más reflexivo, una trama más cuidada y personajes con mayor profundidad psicológica.

g) Crítica Social: Bajo el humor presente en las comedias latinas, se exploraban vicios y virtudes como la codicia, el engaño, la educación de los hijos y las relaciones familiares.

h) ContaminatioTécnica usada por los autores teatrales que consistía en combinar tramas de dos o más obras griegas originales para crear una nueva obra latina. 


PSÉUDOLO

Pséudolo o El impostor (Pseudolus) es una obra de teatro de Plauto, comediógrafo latino dedicado a la fábula paliata.

Introducción

La obra trata el tema de la separación y unión de dos enamorados, con el engaño del personaje que impedía que se reunieran. La acción se desarrolla en una calle de Atenas, delante de las casas de Simón, padre del joven Calidoro, y del lenón[1] Balión. A la derecha de la escena se encuentra la salida al foro, mientras que la salida del lado izquierdo da acceso a las afueras de la ciudad y a la casa de Califón y Carino.

Se desconoce el original griego en el que se basa Pséudolo, ya que del prólogo, donde debía darse alguna referencia de éste, únicamente se han conservado dos versos. La didascalia, que se conserva tan solo en el palimpsesto Ambrosiano, permite datar la obra en el año 191 a. C., gracias a que proporciona el nombre de Marco Junio, por entonces pretor urbano. Esta comedia, como otras 18 obras plautinas, tiene un breve resumen de la comedia escrito en forma de acróstico (el título se forma con la primera letra de cada frase); también presenta, como otras seis obras, un segundo argumento anacróstico.

Personajes

Véase Personajes comunes de la comedia romana

Véase Personajes típicos de la comedia plautina

Principales

  • El esclavo[2] PSÉUDOLO (PSEVDOLVS SERVVS): es el verdadero protagonista de la obra, el motor de la acción; está dispuesto a ayudar de cualquier manera a su joven amo, diseñando trampas brillantes y estratagemas, pues es persuasivo y un hábil orador; se distingue de las otras figuras plautinas de esclavos especialmente por su locuacidad y su desvergüenza. Representa el tipo de servus callidus[3] plautino, y es un ejemplo de “nombre parlante” (su nombre, «Pseudolus», significa «mentiroso»).
  • El joven Calidoro (CALIDORVS ADVLESCENS): amo de Pséudolo. Es un aparente protagonista de la comedia, pues los acontecimientos discurren según su deseo de conseguir a una muchacha.
  • El lenón BALIÓN (BALLIO LENO): se podría definir como el antagonista. Es amo de varias prostitutas[4] (entre ellas, la que ama Calidoro), tiene una actitud soberbia y arrogante, y está obsesionado con la idea de poseer bienes materiales, lujo y dinero.
  • El viejo SIMÓN (SIMO SENEX): padre de Calidoro y amo de Pséudolo. Desempeña el papel de viejo avaro y severo (aunque no tanto como el lenón: éste debe resultar más antipático que el padre avaro, que, a pesar de todo, el único defecto que tiene es ser un poco huraño).
  • La meretriz FENICIO (PHOENICIVM MERETRIX): es la joven amada por Calidoro; propiedad de Balión, es vendida a un mercenario macedonio. Aunque no interviene en la acción, desempeña un papel clave en la trama de la historia.

Secundarios

  • El viejo CALIFÓN (CALLIPHO SENEX): vecino, amigo y consejero de Simón y más comprensivo que él. Siente curiosidad por conocer las cualidades de Pséudolo.
  • El esclavo HÁRPAX (HARPAX SERVVS): escudero del soldado, tiene la tarea de hacerse cargo del pago de Fenicio.
  • El joven CARINO (CHARINVS ADVLESCENS): amigo de Calidoro que proporciona un esclavo que su padre le había entregado.
  • Un MUCHACHO (PVER).
  • El COCINERO (COCVS).
  • El esclavo SIMIA (SIMIA SERVVS): siervo de Carino que se encarga de engañar a Balión para conseguir que Fenicio se marche con Calidoro.

Hay además los azotadores; y las prostitutas, que no tienen papel en la comedia, pero cuyos nombres se pronuncian en ella: Heditio,[5] Escrodora[6] y Jistílide.[7] Se mienta también al esclavo de Balión, Siro,[8] que no interviene en la acción (pues es Pséudolo quien se presenta disfrazado de él ante Hárpax). Asimismo, aparecen personajes sin papel ni nombre, como los discípulos del cocinero, los esclavos y el cocinero de Balión, y un joven al servicio de éste; otros personajes sí tienen nombre, como el soldado que adquirió a Fenicio, llamado Polimarqueroplágides,[9] la posadera Críside[10] y el prestamista[11] Esquines.[12]

Argumento

El joven Calidoro entrega a Pséudolo, el astuto esclavo de su padre, Simón, y de él, unas tablillas con un mensaje de Fenicio, su enamorada, esclava y prostituta en manos del lenón Balión: le comunica que ha sido vendida a un soldado macedonio por veinte minas.[13] El soldado, antes de marcharse, ha dejado a cuenta quince minas y establecida una contraseña; la joven será entregada al emisario que él envíe con cinco minas y la contraseña. El día acordado para cumplir el trato es el anterior al de la fiesta de las Dionisias.[14] Calidoro pide ayuda a su esclavo Pséudolo, quien, aunque no sabe cómo conseguir el dinero, accede a ayudarlo.

Mientras hablan de eso, Balión sale de su casa y ordena a sus esclavos que limpien las estancias, pues va a preparar un banquete para celebrar su cumpleaños; además, recuerda a sus pupilas que exijan regalos a sus amantes.[15] Cuando se dispone a ir al foro para adquirir los alimentos y contratar a un cocinero, se encuentra con Calidoro y Pséudolo, que han estado escuchando a escondidas y le piden que espere unos días para vender a Fenicio. Pero Balión les dice que la muchacha ya está vendida, para desesperación de Calidoro, a quien le había prometido que se la vendería a él; el joven y el esclavo insultan al lenón.[16] No obstante, Balión les recuerda que ese es el último día que debe respetar el trato, por lo que, si nadie se presenta con el dinero para reclamar a Fenicio, está dispuesto a vendérsela a Calidoro con tal de continuar con su oficio. Cuando se marcha, Pséudolo decide cercar la domus lenonia, es decir, la casa del lenón,[17] para lo que necesita la ayuda de una persona astuta. Calidoro quiere saber qué se propone, pero Pséudolo lo aleja y le pide que regrese con la persona indicada.[18]

Mientras Pséudolo explica en forma de monólogo lo que ha ocurrido hasta el momento y declara su falta de recursos, llegan Simón, el severo padre de Calidoro, y su amigo Califón, un anciano, por el contrario, comprensivo.[19] El esclavo, escondido, escucha las quejas de Simón sobre el comportamiento de su hijo, pues toda Atenas murmura acerca de él. Al percatarse de la presencia de Pséudolo, Simón le obliga a confesar lo que sabe a partir de los rumores; pero el esclavo afirma que será el propio anciano quien le dará el dinero para rescatar a Fenicio; además, asegura a Simón que engañará a Balión y se apuesta con su amo las veinte minas que necesita a que lo conseguirá. Estos dos actos los llevará a cabo antes del fin del día.

Solo de nuevo, Pséudolo habla al público de las hazañas que pretende realizar, pero no aclara de qué manera lo conseguirá, porque, por el momento, no ha urdido plan. Para poner en orden sus ideas, entra en casa de Simón.[20]

Ya en el exterior, en un magnífico canticum, asegura engreído al público que cumplirá todos sus propósitos de manera favorable. Entonces ve aparecer a un personaje desconocido.[21] El nuevo personaje es Hárpax, el esperado escudero del soldado macedonio que compró a Fenicio, y llega para cumplir lo acordado con el lenón y llevarse a la meretriz. Pséudolo, haciéndose pasar por Siro, esclavo de Balión, consigue del emisario la contraseña (aunque el dinero, no), y le promete llamarlo cuando regrese Balión del foro, pues Hárpax, que prefiere cerrar el trato con el lenón en persona, quiere esperarlo en una posada de las afueras de la ciudad.

Pséudolo, ya solo, se alegra de la suerte que ha tenido al conseguir la carta, con la que conseguirá sus propósitos.

Calidoro regresa acompañado de Carino, un amigo; Pséudolo ya no lo necesita, pero le pregunta si puede conseguir algún esclavo que nunca haya estado en Atenas, y le pide que ese esclavo se disfrace de caminante. Carino le ofrece un esclavo que le ha dado su padre. Pséudolo no les da más detalles del plan.[22]

Balión vuelve del foro trayendo consigo a un cocinero contratado.[23] Balión advierte a sus esclavos de que no se fíen del cocinero.

Entran en la casa del proxeneta Pséudolo y Simia, el esclavo de Carino, disfrazado de escudero, pues debe representar el papel de Hárpax. Cuando sale Balión, Pséudolo se esconde y deja actuar a Simia, que le entrega al lenón la carta con la contraseña y las cinco minas que faltaban del pago.[24] Balión le entrega a Fenicio, que sale de escena con Simia y Pséudolo.[25]

Balión sale de su casa aliviado, porque cree que ha podido entregar a la muchacha sin que lo haya engañado Pséudolo. Entonces regresa del foro Simón para saber si su esclavo ha conseguido burlar al lenón. Balión lo recibe muy alegre y le asegura que están a salvo las veinte minas que Pséudolo había apostado con Simón si hubiese conseguido robarle la muchacha a Balión o dársela a Calidoro. Además, se apuesta con Simón otras veinte minas a que Pséudolo no lo conseguirá; el anciano, que no sabe lo que ha sucedido antes, acepta. Así pues, Balión le informa de que ya le ha entregado la joven al emisario del soldado. Precisamente en ese momento aparece el verdadero Hárpax, y el lenón y el anciano creen que lo ha enviado Pséudolo para engañar al primero. Tras varios malentendidos, se dan cuenta de que es el verdadero Hárpax, por lo que Balión se desespera: no sólo va a tener que devolver las quince minas al soldado, sino que además tendrá que pagar otras veinte a Simón. Balión sale de escena anunciando al público que no le verán volver a entrar, pues su cumpleaños se ha convertido en el día de su funeral.

Simón, admirando a Pséudolo, regresa a casa para buscar el dinero que le debe a este por ganar la apuesta, aunque espera que el esclavo le perdone parte del pago. Llega entonces el héroe, Pséudolo, ebrio y cantando, que viene del banquete por el rescate de Fenicio.[26] Simón discute con Pséudolo, que al final le promete devolverle una parte si accede a reconciliarse con él e ir al banquete.

Valoración crítica

El Pséudolo es una de las mejores comedias de Plauto, si no la mejor, además de ser unas de las más reelaboradas y personales del autor: Cicerón (De senectute, 14.50) nos dice que el propio Plauto tenía predilección por esta comedia: quam gaudebat bello suo Punico Naevius! Quam Truculento Plautus, quam Pseudolo!, «¡Cuánto disfrutaba Nevio con su Guerra púnica, cuánto Plauto con su Truculento, cuánto con su Pséudolo!». La acción no se desarrolla de manera continuada, sino que transcurre en escenas individualizadas (algunas de ellas incluso retrasan la acción, como la de Balión con el cocinero) que tienen valor por sí mismas, lo que permite al autor desarrollar los efectos de manera especial. Destaca también la gran variedad métrica y musical de la obra, con la combinación de diálogos, recitativos y cantos líricos a una voz (los monólogos), a dos y a tres voces (como la escena séptima del acto cuarto entre Hárpax, Balión y Simón). Otro aspecto destacable son los continuos recursos metateatrales a que recurre el autor; por otra parte, en algunas ocasiones Plauto utiliza expresiones en griego.

Posteridad

Aunque esta comedia posee reconocidos valores, no ha tenido mucha influencia en escritores posteriores. Aun así, se suelen citar como testimonios deudores La Sérénade (1694) de J.-F. Regnard, algunas escenas de una comedia del danés L. Holberg y un esbozo de G. E. Lessing. También La trappolaria (1561) de G. B. della Porta se inspira en el Pseudolus. Por lo que respecta al cine, encontramos A Funny Thing Happened on the Way to the Forum (en español, Golfus de Roma) de Richard Lester, la versión cinematográfica de un musical de Broadway; gran parte del argumento de esta película y la mayoría de los personajes están inspirados en el Pséudolo.

Bibliografía

Notas

  1. Lenón (lat. leno): proxeneta.
  2. Véanse "Esclavitud en la Antigua Grecia" y "Esclavitud en la Antigua Roma".
  3. «Servus callidus»: «esclavo ingenioso».
  4. Véanse "Prostitución en la Antigüedad", "Prostitución en la Antigua Grecia", "Hetera", "Meretriz", "Cortesana", "Prostitución en la Antigua Roma" y "Burdeles de Roma".
  5. Hedytium.
  6. Aeschrodora.
  7. Xystilis.
  8. Syrus.
  9. Polymachaeroplagides («el descendiente del que da muchos golpes de espada»).
  10. Chryside.
  11. Véanse "Historia de la actividad bancaria" y "La usura en el mundo occidental antiguo".
  12. Aeschines.
  13. Mina (μνᾶ): en la Antigua Grecia, moneda equivalente a cien dracmas.
  14. Ese es el día en que se desarrolla la acción de la pieza.
  15. Mediante este rasgo del tratamiento del personaje, se muestra la codicia que caracteriza a los lenones.
  16. Es una de las escenas más famosas de la comedia.
  17. Es un rasgo característico de la comedia el hecho de utilizar metáforas militares.
  18. Hasta ese momento, la acción ha avanzado poco, pero las escenas han mostrado un excelente retrato del lenón Balión, así como la fanfarronería del servus callidus, Pséudolo, que, en realidad, no sabe cómo conseguir lo que le ha prometido a su amo.
  19. Es común en la comedia encontrar una confrontación de dos personajes que, en apariencia, son similares.
  20. Hasta ese momento, los espectadores sólo han presenciado los enredos del esclavo, el verdadero protagonista y héroe de la comedia, que hasta entonces solamente se ha comportado como un fanfarrón.
  21. A partir de ese instante los acontecimientos adquieren un ritmo más rápido y la acción empieza a desarrollarse sin interrupción hasta el final.
  22. El plan de Pséudolo se irá revelando en escena, de la que ahora salen los tres.
  23. Se desarrolla una típica escena con este personaje, ya que, a causa de la fama de ladrones de los cocineros (en las comedias de Plauto), Balión teme que le vaya a desvalijar la casa. El público entiende, en ese momento, que Balión se ha encontrado en el foro, con Simón, el padre de Calidoro, que le ha avisado de la intención de Pséudolo de arrebatarle a la joven.
  24. No se dice cómo las ha conseguido Pséudolo; quizás las ha tomado prestadas de Carino, el amigo de Calidoro.
  25. Más adelante se sabrá que han ido a una fiesta para celebrar el rescate.
  26. Banquete celebrado tal vez en casa de Califón.

Enlaces externos


EJERCICIO.- Lee el siguiente pasaje del Pséudolo de Plauto y contesta a las preguntas que se hacen sobre el mismo:
                                                       Pasaje 4.2
PSÉUDOLO.— Si tienes alguna pregunta que hacerme, ¡adelante!; lo que yo sepa, puedes decir que es el oráculo de Delfos quien te da la respuesta. 
SIMÓN.— Préstame entonces atención y ten presente esa promesa que me haces. Dime: ¿sabes acaso si mi hijo anda enamorado de una flautista? 
PSÉUDOLO.— ¡Yes! 
SIMÓN.— ¿Y que quiere darle la libertad? 
PSÉUDOLO.— ¡Yes! 
SIMÓN.— ¿Y que tú tienes el plan de birlarme veinte minas con tus embustes y tus sabios ardides?
 PSÉUDOLO.— ¿A ti te las voy a birlar? 
SIMÓN.— Sí, eso, para dárselas a mi hijo para que pueda comprar a su amiga: ¡Anda, confiésalo, di otra vez «yes»! 
PSÉUDOLO.— ¡Yes! 
CALIFÓN.— ¡Lo confiesa! 
SIMÓN.— ¿No te lo había dicho yo, Califón? 
CALIFÓN.— Sí, sí, lo recuerdo perfectamente.
SIMÓN.— ¿Y por qué, nada más saberlo, no me lo contaste a mí? ¿Por qué me lo ocultaste? PSÉUDOLO.— Verás: es que no quería sentar el mal precedente de un esclavo acusando a su amo ante su otro amo. 

1) ¿A qué género pertenece el texto? (0'25 puntos). 
RESPUESTA.- Este texto pertenece al género teatral y al subgénero de la comedia.
2) ¿Quién es su autor? (0'25 puntos). 
RESPUESTA.- Su autor es Plauto, un autor teatral romano que vivió en la segunda mitad del siglo III a. C. y principios del  siglo II a. C.
3) Enumere las principales características del género y señale al menos dos de ellas en el texto. (1 punto). 
RESPUESTA.- Las principales características del género teatral y más específicamente de la comedia latina son las siguientes:

a) Personajes Arquetípicos (Tipos): La trama depende de personajes fijos y sin gran complejidad psicológica, como el esclavo astuto (servus callidus), el viejo verde o avaro (senex), el joven enamorado (adulescens), la cortesana (meretrix) o el soldado fanfarrón (miles gloriosus).

b) Finalidad de Entretenimiento: El objetivo principal era el divertimento del público, alejándose de temas políticos graves.

c) La Trama de Enredos: Se basan en situaciones de la vida cotidiana, malentendidos, raptos, falsas identidades y, finalmente, un desenlace feliz, a menudo con reconocimiento (anagnórisis).

d) Estructura y Lenguaje: Las obras combinaban partes habladas (diálogos) con partes cantadas o recitadas (cantica). El lenguaje utilizado era el sermo cotidianus (latín hablado), rico en juegos de palabras, chistes y a veces groserías (especialmente en Plauto) para conectar con el público.

e) La Fabula Palliata: Era la forma más común de comedia latina, donde los actores vestían el pallium (manto griego) y la acción transcurría en Grecia, permitiendo mayor libertad para criticar costumbres romanas sin censura directa.

f) Los autores más relevantes de la comedia latina fueron Plauto y Terencio. Plauto buscaba la carcajada, el ritmo rápido, la caricatura exagerada y el humor popular. Terencio buscaba la sonrisa comprensiva, un tono más reflexivo, una trama más cuidada y personajes con mayor profundidad psicológica.

g) Crítica Social: Bajo el humor presente en las comedias latinas, se exploraban vicios y virtudes como la codicia, el engaño, la educación de los hijos y las relaciones familiares.

h) Contaminatio: Técnica usada por los autores teatrales que consistía en combinar tramas de dos o más obras griegas originales para crear una nueva obra latina. 


En este pasaje podemos ver varias características de las anteriormente enumeradas:

1.- El uso del diálogo entre los personajes de la obra (concretamente, en este pasaje dialogan Pséudolo, el esclavo protagonista de la obra, con Simón, el anciano padre de Calidoro (ambos son los amos de Pséudolo) y con Califón (anciano amigo de Simón).

2.-  El uso de personajes arquetípicos, aquellos que representan a un personaje típico de la sociedad de entonces, como el esclavo astuto (servus callidus) representado por Pséudolo.

3.- El lenguaje utilizado era el sermo cotidianus (latín hablado), rico en juegos de palabras, chistes y a veces groserías (especialmente en Plauto) para conectar con el público. En este pasaje, el chiste se localiza en el uso de una palabra extraña al latín que causa la carcajada del público (el editor la ha puesto en inglés, "yes", pero en el original latino debería estar en griego seguramente) ante la insistencia de Pséudolo por usarla y la reacción airada de Simón ante esa insistencia.

4) Comente brevemente uno de los personajes tipo que aparecen en el texto. (0'5 puntos).

RESPUESTA.- El personaje tipo que más destaca en este pasaje es Pséudolo, el esclavo astuto (servus callidus). Es el personaje protagonista de esta comedia. Consigue con su astucia engañar al proxeneta Balión para que su amo , el joven Calidoro, consiga quitarle a Fenicio, la cortesana de la que está enamorado Calidoro. Pséudolo está dispuesto a ayudar de cualquier manera a su joven amo, diseñando trampas brillantes y estratagemas, pues es persuasivo y un hábil orador; se distingue de las otras figuras plautinas de esclavos especialmente por su locuacidad y su desvergüenza. y es un ejemplo de “nombre parlante” (su nombre, «Pseudolus», significa «mentiroso»), está empapado de bondad, su objetivo es ayudar a su joven amo a conseguir a la mujer de la que está enamorado, y no cejará en su empeño por más obstáculos que le salgan en el camino. Y encima consigue ganar algunas monedas con las triquiñuelas que usa en sus acciones llenas de picaresca.

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