TEMA 8.- LA ÉPICA LATINA (Virgilio y Lucano)
1.- Orígenes y características del género épico.
El género literario de la épica tiene las siguientes características generales:
1.- Pertenecen al género épico aquellas manifestaciones literarias de carácter narrativo (generalmente en verso) que cuentan con un lenguaje solemne o elevado las hazañas legendarias de héroes o los orígenes míticos de un pueblo, interviniendo también en algunas obras dioses y monstruos.
2.- El narrador es omnisciente (conoce el pasado y el futuro de los personajes)
3.- Y se alternan en el texto la narración y el diálogo entre los personajes.
En el origen y desarrollo del género épico en Roma podemos observar estas características propias de la épica escrita en latín:
- Influencia homérica: en la aparición y el auge de la poesía épica latina fue decisivo el descubrimiento de la literatura y de la mitología griegas, especialmente de La Ilíada y La Odisea, los dos grandes poemas épicos de Homero, por parte de los romanos.
- Utilización de la historia nacional como argumento épico: ya desde el principio, de las dos tendencias posibles en los temas del género épico (por un lado el poema de asunto mitológico, helenizante, y por otro lado la epopeya nacional, concebida como exaltación de la propia historia), los romanos se inclinaron preferentemente por la segunda y narraron en sus poemas épicos preferentemente la historia de Roma. Sólo el genio de Virgilio consiguió armonizar los dos modelos, al unir el origen de los romanos con un héroe mitológico, el troyano Eneas, que huyó de Troya tras la destrucción de la ciudad por los griegos y llegó al Lacio, donde sus descendientes fundarán siglos después la ciudad de Roma.
- Influencia de la poesía alejandrina: a comienzos del siglo I a.C. se descubre en Roma a los poetas griegos del siglo III a.C. que, reunidos en Alejandría, habían creado una poesía mitológica erudita (*). De la influencia de este tipo de poesía surgen en Roma una serie de poemas narrativos extensos de tema mitológico, escritos en hexámetros dactílicos. A este tipo pertenecen los “epilios” (*) de los poetas neotéricos y, muy especialmente, las Metamorfosis de Ovidio, donde se recopilan numerosos mitos que acaban en un cambio de forma de algún personaje mitológico.
(*) poesía o épica erudita: se llama así a la poesía hecha por autores que crean su obra totalmente por sí solos, sin basarse en poemas orales que circulasen en su época y de los que tuvieran conocimiento. Por contra, se llama poesía o épica oral a la que hicieron algunos poetas como Homero basándose en poemas que circulaban oralmente en su época y que eran cantados o recitados en fiestas o en plazas públicas.
(*) epilios: poemas de género épico de extensión breve, escritos en versos hexámetros, que solo tratan un pequeño episodio de una historia mayor.
- Función didáctica y moral: en la épica romana, igual que en la historiografía, se ofrecen al lector enseñanzas morales a través de las acciones de sus héroes, que reflejan valores como el sacrificio, el cumplimiento del deber y la lealtad a Roma. También aparecen reflexiones y opiniones políticas.
2.-La épica latina arcaica.
Livio Andrónico, poeta tarentino del siglo III a.C., tradujo, o más bien realizó una versión libre de la Odisea en versos saturnios. La Odusia es la primera producción literaria en latín, ejerció una enorme influencia y fue utilizada en las escuelas. Solo se conservan unos 50 versos donde se observa la sustitución de elementos griegos por los romanos, como los nombres de los dioses.
Nevio fue el autor de la primera epopeya nacional romana que a finales del siglo III publicó con el título de Bellum Punicum (la guerra púnica entre romanos y cartagineses), un poema en versos saturnios sobre la primera guerra púnica en la que había participado personalmente. De su obra solo se conservan escasos fragmentos. Al principio narraba la llegada de Eneas a Italia y unía así un acontecimiento histórico (la primera guerra púnica) con la leyenda de Eneas y el origen troyano de Roma.
Ennio consolida la épica latina definitivamente. Su poema Annales es considerado como la epopeya nacional romana hasta la aparición de la Eneida de Virgilio. Era una obra en 18 libros, de los que sólo se conservan fragmentos, sobre la historia de Roma hasta su época (s. II a.C.). Su importancia en el desarrollo del género es grande, no sólo porque fue el primero en utilizar el hexámetro dactílico sino también porque fue el creador de un lenguaje épico en Roma. Toda la obra de Ennio contiene un sentimiento típicamente romano, un gran amor y admiración por Roma y por las hazañas de sus héroes.
3.-La épica latina clásica de época augústea.
Es la gran obra de Virgilio y el poema épico latino por excelencia. Narra las aventuras del troyano Eneas, personaje que ya aparecía en La Ilíada de Homero, desde la caída de Troya hasta su posterior asentamiento en Italia y las luchas que le enfrentaron a los pueblos vecinos que no aceptaban a los troyanos. Cuando Virgilio lo toma como héroe de su obra, era ya ampliamente conocida su relación mitológica con los fundadores de Roma (Rómulo y Remo), a través de los descendientes de su hijo Iulo/Ascanio, primer rey de la mítica Alba Longa y antepasado de la familia o gens Julia a la que pertenecían Julio César y el propio Octavio Augusto, con el que Virgilio tenía una gran amistad. Es evidente lo que la obra tiene de homenaje al emperador Augusto. Las características de la obra son:
Características políticas: la Eneida es un poema nacionalista en el que no sólo Roma sino también Italia forma parte de los acontecimientos. Se escribió en la época de Octavio Augusto y coincidió con el gran proyecto de restauración nacional emprendido por éste, así que:
- Glorifica a la familia del emperador Octavio Augusto (la gens Iulia, los Julios), entroncándolo con Eneas y con Marte (padre de Rómulo y Remo) y Venus (madre de Eneas).
- Es el gran poema nacional romano: Roma necesitaba una gran obra literaria con la que identificarse y que ensalzara sus orígenes y su glorioso destino. La Eneida busca la exaltación de los valores nacionales y de la propia supremacía romana sobre el resto del mundo y en ella se resaltan las hazañas y el gobierno de Augusto y los logros y aspiraciones de su recién nacido Principado, no expuestos directamente como materia narrativa, sino en forma de digresión profética o fabulosa:
- en el libro I, Júpiter pasa revista a la historia de Roma hasta la época de Augusto;
-en el libro VI la sombra (el espíritu o alma, caracterizado como una sombra) de su padre Anquises, cuando Eneas entra en los infiernos, revela a Eneas el destino de Roma como dominadora y civilizadora de pueblos;
-por último, Virgilio aprovecha el recurso épico a la descripción de las armas (libro VIII), tomado directamente de Homero, para realizar una descripción de la historia de Roma que culmina con la victoria en Accio y el triunfo de Octavio Augusto en su guerra contra Marco Antonio y Cleopatra.
Características literarias: La Eneida es un modelo de perfección en una obra literaria, sobre todo por:
- La perfecta adaptación del hexámetro griego y el desarrollo del léxico apropiado a un poema épico.
- La imitación en el argumento de las obras de Homero: la Eneida tiene 12 libros, de ellos los seis primeros se asemejan a la Odisea (se narran las aventuras de Eneas hasta llegar al Lacio) y los otros seis a la Ilíada (se narran las luchas de Eneas contra los latinos en el Lacio). A la influencia homérica se debe también la presencia de los dioses entre los personajes de la obra y sus interferencias en la vida humana.
Virgilio logra unir en el poema el presente y el pasado, la historia y la leyenda con gran habilidad. El poema comienza cuando Eneas y sus compañeros llevan ya algunos años vagando en busca de la tierra donde, según el mandato de los dioses, han de fundar una nueva ciudad. Eneas, con los Penates de la destruida Troya (figuritas que representaban a los dioses protectores de la ciudad), con su padre Anquises y su hijo Ascanio, vaga errante por el mar asistido por su madre Venus durante mucho tiempo, cuando una tempestad los arroja a las costas de África. Allí se está levantando Cartago, la futura rival de Roma. Recibido hospitalariamente por la reina Dido, Eneas hace un relato de la destrucción de Troya y de los acontecimientos posteriores. Narra a continuación Virgilio los amores de Eneas y Dido, que se ven obstaculizados por Júpiter, quien recuerda a Eneas la misión encomendada por los "hados" y le exige que marche de Cartago en busca de otra tierra; Eneas parte y Dido se quita la vida. Estos episodios ocupan los primeros cuatro libros, destacando de entre ellos la destrucción de Troya, narrada con tono verdaderamente épico en el libro II, y los amores de Dido y Eneas, que ocupan todo el libro IV, de un gran valor dramático y centrado en torno a la figura de Dido, uno de los personajes más logrados del poema. La primera parte del poema termina con el descenso de Eneas al infierno, narrado en el libro VI; allí contempla los espíritus de personas desaparecidas y recibe de su padre Anquises una visión profética sobre sus descendientes. Es este un libro de una gran belleza formal y dotado, al mismo tiempo, de un importante contenido ideológico y filosófico; en él se exponen las ideas de Virgilio, tomadas de la escuela filosófica del Neoplatonismo, acerca de la vida de ultratumba y de la reencarnación de las almas.
Los seis libros siguientes, de mayor contenido narrativo y tono épico, narran la llegada a Italia de Eneas y sus compañeros y sus luchas principalmente con los rútulos por el dominio de Italia. Destacan en estos libros algunos episodios, como el de Niso y Euríalo (libro IX) de gran valor dramático, el ataque de las amazonas dirigidas por Camila y, muy especialmente, el combate final entre Turno, el rey de los rútulos, y Eneas que termina con la victoria de este último, que se casará luego con Lavinia, la hija del rey Latino.
Uno de los aspectos más criticados del poema virgiliano es el tratamiento de los personajes, en concreto el de Eneas. Se acusa a Virgilio de crear un personaje excesivamente frío, atento solamente a la voluntad de los dioses y con poca vida. Es más un héroe humano que un héroe guerrero como los homéricos. El segundo personaje en importancia es Dido, la reina de Cartago enamorada de Eneas que se suicida cuando Eneas parte de Cartago rumbo a Italia. Virgilio nos la presenta como una víctima de los dioses. Es quizá la figura más lograda de la Eneida y está llena de fuerza y pasión humana.
- El estilo elaborado y perfectamente estructurado de la obra.
Aunque Virgilio imita a Homero y se inspira en sus obras, su concepción de la poesía es ya muy distinta. Homero es el representante de una épica primitiva, pensada para ser recitada con acompañamiento musical, su intención era exclusivamente cautivar y entretener. Virgilio, por su parte, es un poeta erudito: su obra es producto de un intenso estudio de las fuentes y de los modelos tanto griegos como latinos y su intención principal es glorificar a Roma mediante una obra hecha para la lectura, no para entretener a un público mediante la recitación.
La Eneida es una obra de extraordinaria perfección estilística y métrica, aunque su autor pidió en su testamento que se destruyera por considerarla inacabada. Virgilio es el creador de un lenguaje poético clásico de extraordinaria perfección formal. Su estilo se caracteriza por la variedad de tonos (líricos y dramáticos) y por la cuidada selección de términos: alterna la utilización de neologismos y de arcaísmos que dan solemnidad al texto. Logró además una perfecta adaptación del hexámetro griego a la lengua latina.
- El gran dramatismo en los momentos cumbre de la obra.
Desde el punto de vista de la evolución del género épico, la Eneida se distancia de todos los poemas anteriores: por primera vez en un poema épico se insertan en la narración recursos y tonos literarios dramáticos y líricos. Virgilio varía el tono del poema según los momentos y alterna con gran naturalidad la solemnidad épica con el lirismo más puro y con momentos de fuerte dramatismo.
Características religiosas: Eneas es un hombre piadoso (“pius”), adjetivo que describe al hombre que cumple con el destino que le han reservado los dioses, que en su caso es buscar una nueva tierra para su pueblo y ser el antepasado de los romanos. Roma existirá porque los dioses lo han querido y estos no darán tregua a Eneas hasta hacerlo llegar al Lacio, la región de Italia donde sus descendientes fundarán Roma. El glorioso destino de Roma también es la voluntad de los dioses.
Junto a la maquinaria mitológica, tomada del mundo homérico, aparecen en el poema, tratadas con gran respeto, antiguas creencias y prácticas religiosas, que estaban profundamente ancladas en la tradición romana. Enaltece los sentimientos de piedad y religión, rasgos característicos de la antigua Roma y que Augusto intentaba restaurar. Construye así una obra de gran humanidad: el poeta canta al hombre que sufre para obedecer su destino y no al guerrero que combate.
Influencia de la Eneida en la literatura posterior:
Ninguna otra obra ha ejercido tanta influencia en la literatura universal como la Eneida. Siguiendo su ejemplo se escribieron los grandes poemas épicos medievales como el Alexandreis del francés Chatillon (origen de nuestro Libro de Alexandre). Dante se inspira en ella para su Divina Comedia, Torcuato Tasso para su Jerusalén Liberada, Luis de Camoes para su Os Lusiadas, Alonso de Ercilla para La Araucana, John Milton para El paraíso perdido, y grandes poetas como Schiller, Víctor Hugo o Baudelaire fueron influidos por la gran obra de Virgilio.
4.-La épica neroniana: Lucano y la Farsalia.
La única obra de Lucano que se nos ha conservado es La Farsalia, poema épico-histórico en hexámetros que tiene como tema principal la guerra civil entre Julio César y Pompeyo. La obra se compone de 10 libros. El poema está inconcluso y su redacción se vio interrumpida en el libro X por la muerte de su autor. El poema es exclusivamente histórico. Renuncia totalmente a los elementos míticos tradicionales y coincide en algunos aspectos con los historiadores romanos, como por ejemplo, en el pesimismo, que va aumentando a medida que la obra avanza y que era tan típico de los historiadores desde Salustio hasta Tácito; también en las descripciones geográficas y en los discursos de los personajes, que sirven para caracterizarlos indirectamente. En general, es una obra anticlásica, en ella hay una contraposición a Virgilio, el modelo clásico. Los cambios respecto a la tradición clásica son fundamentalmente los siguientes:
- El ya comentado cambio temático. El poema es exclusivamente histórico. Renuncia a los elementos míticos tradicionales. La épica había celebrado hasta entonces los orígenes y la grandeza de Roma: Lucano canta la disolución y el fin de esa grandeza. Los romanos la han llevado hasta ese punto con la corrupción y la discordia.
- La ausencia de dioses y de aparato mitológico. Lucano destierra completamente a los dioses de su obra. Estos no tienen ninguna incidencia en el desarrollo de la acción. En el centro del poema está el hombre como responsable único de sus actos.
- Al no poder explicarse los acontecimientos por intervención divina, los hechos se explican de forma racional. Las causas de la guerra civil fueron analizadas minuciosamente por Lucano.
- El poema está dedicado al emperador Nerón. Es él y no los dioses o las Musas su inspirador.
- También rompe la tradición virgiliana el hecho de que la Farsalia no tenga un héroe unívoco. Hay tres figuras en la obra con entidad para ser considerados héroes: César, Pompeyo y Catón, pero Lucano no se inclina con claridad por ninguno de ellos.
El estilo es retórico, que se manifiesta con diversos procedimientos: amplificaciones, repetición de ideas, aliteraciones, quiasmos, etc. Utiliza con frecuencia descripciones coloristas y discursos artísticamente elaborados, así como sentencias y frases lapidarias que se han convertido en citas célebres. Es un estilo difícil, usando palabras corrientes pero con significados no usuales.
5.- Otras obras épicas menores de época posterior
En época de la dinastía Flavia hay autores de poca entidad en el género épico: Papinio Estacio, Valerio Flaco, Silio Itálico y Claudio Claudiano. Papinio Estacio compuso La Tebaida, un largo poema épico-mitológico sobre el enfrentamiento de Eteocles y Polinices, hijos de Edipo, por el poder en Tebas, y La Aquileida, sobre la infancia de Aquiles. De Valerio Flaco se conservan ocho libros de su poema épico Las Argonáuticas, sobre la expedición de los argonautas en busca del vellocino de oro y los amores de Jasón y Medea. Silio Itálico escribió un poema épico sobre la segunda guerra púnica, que tituló Punica. De Claudiano se conservan tres libros de su Rapto de Proserpina, sobre el mito del mismo nombre.
EJERCICIOS
Lee los siguientes fragmentos de La Eneida y La Farsalia y responde a las cuestiones planteadas:
VIRGILIO, Eneida
LIBRO II, versos 1-57
ENEAS COMIENZA EL RELATO DE LA CAÍDA DE TROYA
Todos enmudecieron y atentos mantenían el rostro fijo en él. Entonces desde su alto diván el padre Eneas comenzó a hablar así: «Imposible expresar con palabras, reina, la dolorosa historia que me mandas reavivar: cómo hundieron los dánaos la opulencia de Troya y aquel reino desdichado, la mayor desventura que llegué a contemplar y en que tomé yo mismo parte considerable. ¿Qué mirmidón o dólope o soldado de Ulises, el del alma de piedra, contando tales cosas lograría poner freno a sus lágrimas? Además ya va la húmeda noche bajando con presura desde el cielo y las estrellas que se van poniendo nos invitan al sueño. Pero si tantas ansias sientes por conocer nuestras desgracias y escuchar en contadas palabras la agonía de Troya, por más que recordarlo me horroriza y rehúye su duelo, empezaré:
Los jefes de los dánaos, quebrantados al cabo por la guerra, patente la repulsa de los hados —son ya tantos los años transcurridos—, construyen con el arte divino de Palas un caballo del tamaño de un monte y entrelazan de planchas de abeto su costado. Fingen que es una ofrenda votiva por su vuelta. Y se va difundiendo ese rumor. A escondidas encierran en sus flancos tenebrosos la flor de sus intrépidos guerreros y llenan hasta el fondo las enormes cavernas de su vientre de soldados armados.
A la vista de Troya está la isla de Ténedos, sobrado conocida por la fama. Abundaba en riquezas mientras estuvo en pie el reino de Príamo, hoy sólo una ensenada, fondeadero traidor para las naves. Hasta allí se adelantan los dánaos y se ocultan en la playa desierta.
Nosotros nos creímos que ya se habían ido y que a favor del viento habían puesto rumbo hacia Micenas. Y la Tróade toda se libera de su larga congoja. Se descorren de par en par las puertas.
Disfrutan en salir y examinar el campamento dorio y en ver las posiciones desiertas y la playa abandonada.
«Aquí acampaban las tropas de los dólopes, aquí el feroz Aquiles, en este espacio emplazaban la armada. Allí solían combatir en línea de batalla con nosotros». Los unos boquiabiertos ante el funesto don a la virgen Minerva se pasman de la mole del caballo. Y el primero, Timetes, incita a que lo acojan dentro de la muralla y que quede instalado en el alcázar, fuera por traición, o porque ya la suerte de Troya estaba así fijada. Pero Capis y aquellos que eran de parecer más avisado mandan que se eche al mar la treta de los griegos, aquel don sospechoso, que se le prenda fuego por debajo y se queme en sus llamas, o se barrene y escudriñe los huecos escondrijos de su vientre.
El vulgo tornadizo se divide afanoso entre ambos pareceres.
Entonces Laoconte, adelantado a todos —va seguido de un espeso tropel—, baja corriendo airado de lo alto del alcázar y de lejos:
«¡Qué enorme insensatez, desventurados ciudadanos! ¿Pensáis que se ha alejado el enemigo? ¿O suponéis que hay dádiva alguna de los dánaos que carezca de insidia? ¿Esa es la idea que tenéis de Ulises? O en ese leño ocultos encubren los aqueos su celada, o es ingenio de guerra fabricado contra nuestras murallas para tender la vista a nuestras casas y lanzarse de lo alto a la ciudad, o cela alguna treta. No os fieis, troyanos, del caballo. Sea ello lo que fuere, temo en sus mismos dones a los dánaos».
Dijo y girando su imponente lanza con poderoso impulso la disparó al costado y al armazón combado del caballo. Quedó hincada temblando y sacudido por el golpe el vientre, resonaron rompiendo en un gemido sus huecas cavidades. Y a no haberlo estorbado el designio divino, a no estar obcecada nuestra mente, ya nos había instado Laoconte a destrozar a punta de hierro los argivos escondrijos y Troya aún estaría en pie y tú te mantendrías todavía, alto alcázar de Príamo.
Libro II: versos 199- 267
En esto, otro prodigio más importante y harto más pavoroso nos sobreviene, tristes de nosotros, y trastorna nuestros desprevenidos corazones. Laoconte, designado en suerte sacerdote de Neptuno, estaba en el altar acostumbrado sacrificando un corpulento toro. Hete aquí que de Ténedos sobre el hondo mar calmo —me horrorizo al contarlo— dos serpientes de roscas gigantescas se vuelcan sobre el piélago y hermanadas tienden hacia la orilla. El pecho entre las ondas enhiestan y su cresta sanguinolenta señorea el Ponto. El resto de su cuerpo se desliza sobre el agua en enormes espiras ondulantes. Brama a su paso el mar espumeante. Alcanzan ya la orilla. Con los ojos ardiendo en sangre y llamas, sus vibrátiles lenguas van lamiendo los belfos silbantes. Escapamos al verlas sin sangre en nuestras venas.
Derechas a Laoconte van las dos. Pero primero abraza cada una el tierno cuerpo de uno de sus hijos y lo ciñen en sus roscas, y a mordiscos se ceban en sus miembros desdichados. Después, al mismo padre que acudía en su auxilio dardo en mano lo arrebatan y en ingentes barzones lo encadenan. Y enroscadas dos veces a su tronco y plegando sus lomos escamosos otras dos a su cuello, aún enhiestan encima las cabezas y cervices erguidas. Él forcejea por desatar los nudos con sus manos —las ínfulas le chorrean sanguaza y negro tósigo— al tiempo que va alzando al cielo horrendos gritos cual muge el toro herido huyendo el ara cuando de su cerviz sacude la segur que ha errado el golpe. Los dragones en tanto huyen reptando hasta la altura de los templos camino del alcázar de la cruel Tritonia y a los pies de la diosa se ocultan bajo el ruedo de su escudo. Entonces sí que cunde un pavor nunca visto por los ánimos aterrados de todos. Dicen que Laoconte ha pagado la culpa que su crimen merecía por profanar el roble sagrado con su hierro, disparando la impía lanza contra su flanco. Hay que llevar la imagen a su templo e implorar con plegarias el poder de la diosa —piden a grandes voces—. Abrimos una brecha en la muralla y allanamos los baluartes de la ciudad. Se entregaron todos a la tarea. Van calzando a los pies del caballo rodillos corredizos. Y en torno de su cuello tienden sogas de cáñamo. Remonta nuestros muros la máquina fatal preñada de guerreros. Alrededor van niños y niñas entonando sacros cánticos. Disfrutan tocando la maroma con sus manos. Ella, amenazadora, va subiendo y se va deslizando hasta el mismo centro de la ciudad.
¡Oh, patria! ¡Oh, Ilión, morada de los dioses! ¡Oh, muralla dardania afamada en la guerra! Cuatro veces se para en el mismo dintel de la puerta el caballo y resuenan cuatro veces las armas de su vientre. Con todo aún apremiamos aturdidos, ciegos de frenesí. Y en nuestro sacro alcázar emplazamos el monstruo de desgracia. También entonces Casandra abre sus labios anunciando los hados inminentes, labios nunca creídos de los teucros por mandato de un dios.
Nosotros desdichados —aquel sería el último día de nuestra vida— vamos por la ciudad enguirnaldando los templos de los dioses.
Gira entre tanto el cielo e irrumpe del Océano la noche envolviendo en el ruedo de su sombra la tierra, el firmamento y los dolos mirmidones. Los troyanos esparcidos en torno a la muralla se han sumido en silencio. El sopor va oprimiendo sus miembros fatigados. Ya la falange argiva desde Ténedos en formación las naves avanzaba entre el silencio amigo de la velada luna, proa a la conocida ribera, cuando la nave real da al aire su almenara, y Sinón protegido por el hostil designio de los dioses, a escondidas, descorre las compuertas de pino a los dánaos ocultos en su vientre. Y el caballo de par en par abierto los devuelve a los aires y del cóncavo roble gozosos se deslizan por la cuerda tendida Tesandro con Esténelo, el par de capitanes, y el despiadado Ulises, Acamante y Toante, Neoptólemo el nieto de Peleo, y el guía Macaón y Menelao y el mismo Epeo, tracista del engaño.
Invaden la ciudad hundida en sueño y vino, dan muerte a los guardianes y, francas ya las puertas, van acogiendo a todos sus camaradas y unen las tropas como habían concertado.
Preguntas:
1) ¿A qué obra y género pertenece el texto?
Respuesta: el texto pertenece a la Eneida, obra del género épico.
2) ¿Quién es su autor?
Respuesta: su autor es Virgilio, poeta del siglo I a.C.
3) Describe brevemente las características de este género
Respuesta:
Podemos enumerar tres características generales del género épico:
a) Se entiende por épica aquellas manifestaciones literarias de carácter narrativo que cuentan con un lenguaje solemne las hazañas legendarias de héroes o los orígenes míticos de un pueblo.
b) El narrador es omnisciente (conoce el pasado y el futuro de los personajes)
c) Se alternan la narración y el diálogo entre los personajes.
Podemos enumerar también tres características específicas del género épico en la literatura latina:
a) Influencia homérica en el sentido de que los escritores romanos tomaron de La Ilíada y La Odisea de Homero temas, personajes y estructuras literarias, además del hexámetro dactílico, el esquema métrico que Homero usó en sus versos.
b) Utilización de la historia nacional como argumento épico: los escritores romanos se inclinaron preferentemente por narrar en sus poemas épicos episodios de la historia de Roma, aunque también incluyeron episodios o personajes mitológicos.
c) Función didáctica y moral: en la épica romana, igual que en la historiografía, se ofrecen al lector enseñanzas morales a través de las acciones de sus héroes, que reflejan valores como el sacrificio, el cumplimiento del deber y la lealtad a Roma. También aparecen reflexiones y opiniones políticas.
4) Identifica en el texto alguna de las características del género que ha mencionado
Respuesta:
En el texto, Eneas le habla a la reina de Cartago, Dido, quien después de acoger a Eneas en su palacio, le ha pedido que le cuente cómo los griegos destruyeron Troya. Concretamente, en el texto Eneas narra el episodio del caballo de madera que supuso la destrucción de Troya al meterlo los troyanos en la ciudad. Este tema era un tema mitológico que aparecía ya en La Ilíada y La Odisea de Homero. Virgilio se inspira en la Ilíada y La Odisea para escribir La Eneida, que es la historia del héroe troyano Eneas desde que huye de la destruida Troya hasta que llega a Italia, donde sus futuros descendientes fundarán la ciudad de Roma. Se unen, por tanto, la narración de las hazañas del héroe Eneas con la de los orígenes del pueblo romano. También se usa el verso que usó Homero, el hexámetro dactílico (aunque en la traducción no se pueda observar este uso). Además, en el texto podemos observar el uso de un lenguaje elevado y solemne y la alternancia de la narración con el diálogo entre los personajes (ojo!, hay que citar algunos pasajes del texto donde se vean estas características, o sea, que cada característica debería ir acompañada de una cita del texto, poniendo entre comillas esa cita. Por ejemplo: la alternancia de la narración con el diálogo se puede ver en este pasaje del texto: "(...)Sea ello lo que fuere, temo en sus mismos dones a los dánaos».
Dijo y girando su imponente lanza con poderoso impulso la disparó al costado y al armazón combado del caballo. " La influencia de las obras de Homero - La Ilíada y La Odisea- en el texto se puede ver en la narración que Eneas va a hacer sobre la destrucción de Troya, que comienza en este pasaje del texto: «Imposible expresar con palabras, reina, la dolorosa historia que me mandas reavivar: cómo hundieron los dánaos la opulencia de Troya y aquel reino desdichado, la mayor desventura que llegué a contemplar y en que tomé yo mismo parte considerable.».
5) ¿A quién le va a contar Eneas su historia?
Respuesta: Eneas le va a contar su historia a la reina Dido, quien lo ha invitado a su palacio agasajándolo con todo tipo de atenciones debido a la fama de su invitado. Allí, en medio de un banquete, Eneas es escuchado por la reina y los asistentes al banquete.
6) ¿Qué relación tienen los dánaos, los dólopes, los mirmidones o Ulises con la historia de Eneas?
Respuesta: Todos ellos son griegos que participaron en la guerra de Troya, destacando Ulises (su nombre en griego es Odiseo), a quien se le ocurrió la idea del caballo de madera que supondría el final de la guerra.
7) ¿Por qué se le llama a Eneas "el padre"?
Respuesta: A Eneas se le llama "el padre" porque en la Eneida se cuenta cómo sus descendientes serían los romanos. Así, Eneas es considerado como el padre de los romanos.
8) ¿Quién es Palas y qué relación tiene con la guerra de Troya?
Respuesta: Palas era un sobrenombre de Minerva, la diosa de la guerra y la sabiduría (en Grecia era llamada Atenea). Era una diosa que protegía a los griegos en la guerra de Troya y además le inspiró a Ulises la idea del caballo de madera.
9) ¿Quién era Príamo?
Respuesta: Príamo era el rey de Troya cuando los griegos le declararon la guerra a los troyanos porque Paris, uno de los hijos de Príamo, raptó a Helena, la esposa del rey griego de Esparta, Menelao.
10) ¿Quiénes eran los dorios y Aquiles?
Respuesta: Los dorios eran una tribu griega que participó en la guerra de Troya y Aquiles era el mejor guerrero de los griegos (era inmortal en todo su cuerpo excepto en el talón, a donde los dioses desviaron una flecha que acabó con su vida)
11) ¿Por qué al caballo de madera se le llama "el funesto don a la virgen Minerva"?
Respuesta: Se le llama así porque los troyanos, al verlo, creyeron que era una ofrenda de los griegos a la diosa Minerva, patrona de Troya, y lo metieron dentro del alcázar de la ciudad, pero dentro llevaba escondidos a soldados griegos que luego abrirían las puertas de las murallas al resto de sus compañeros para terminar de destruir Troya.
12) ¿Quién era Laoconte?
Respuesta: Laoconte era un sacerdote del dios Apolo en Troya. Alertó a sus conciudadanos del peligro del caballo de madera, pero estos no hicieron caso de sus advertencias. Fue devorado, junto con sus dos hijos, por dos serpientes marinas.
13) ¿Qué dos razones pone Eneas para que no hicieran caso de Laoconte y destruyesen al caballo de madera?
Respuesta: En el texto Eneas expone dos causas para que los troyanos no hicieran caso de las advertencias de Laoconte sobre el caballo de madera: el designio divino (también llamado "hado", una especie de profecía o destino de obligado cumplimiento por dioses y hombres) y que las mentes de los troyanos estaban obcecadas en aquel preciso momento.
14) ¿Qué explicaciones da Laoconte al caballo de madera?
Respuesta: Según Laoconte, "o en el caballo ocultos encubren los aqueos su celada, o es ingenio de guerra fabricado contra nuestras murallas para tender la vista a nuestras casas y lanzarse de lo alto a la ciudad, o cela alguna treta."
15) ¿Cómo murió Laoconte?
Respuesta: Laoconte muere, junto con sus dos hijos, devorado por dos serpientes marinas que los troyanos creen enviadas por los dioses porque Laoconte se opuso a meter el caballo de madera dentro de Troya.
16) ¿Quién era la diosa a la que llaman "Tritonia" y qué relación tiene con las serpientes de las que se habla en el texto?
Respuesta: Tritonia era un sobrenombre de Minerva (Atenea en la mitología griega). Cuando las serpientes matan a Laoconte y sus hijos, se refugian en la estatua de Minerva que había en el templo junto al alcázar de Troya.
17) ¿Quién era Casandra? ¿Qué hados inminentes anuncia? ¿Por qué no la creen los teucros?
Respuesta: Casandra era hija de Príamo, el rey de Troya. Era sacerdotisa del dios Apolo, y obtuvo de este el don de la profecía (aunque luego la castigó con que nadie la creyese). Ella advierte a los troyanos del peligro del caballo de madera, pero estos no la creen y meten el caballo dentro de la ciudad.
18) ¿Quién era Sinón y qué papel tiene en la destrucción de Troya?
LIBRO IV. versos 268-332 (Eneas es conminado por los dioses a salir de Cartago. Mercurio le trae las órdenes de Júpiter. Reacción de Dido)
El mismo rey de los dioses, que rige con su voluntad suprema el cielo y la tierra, me envía a ti desde el claro Olimpo; él mismo me ordena cruzar los raudos vientos para traerte estos mandatos!¿ En qué piensas? ¿Con qué esperanzas pierdes el tiempo en las tierras de la Libia? Si para nada te mueve la ambición de tan altos destinos, ni nada quieres acometer por tu propia gloria, piensa en Ascanio, que ya va creciendo; piensa en las esperanzas de tu heredero Iulo, a quien reservan los dioses el reino de Italia y la romana tierra" Dicho esto, se despojó Mercurio de la mortal apariencia, sin aguardar la respuesta de Eneas, y se desvaneció ante su vista a lo lejos, confundiéndose con las leves auras.
Enmudeció Eneas, consternado ante aquella aparición, y se erizaron de horror sus cabellos, y la voz se le pegó a la garganta. Atónito con tan grave aviso y con el expreso mandato de los dioses, arde ya en deseos de huir y abandonar aquel dulce y amado suelo; mas ¡ah! ¿Cómo hacerlo? ¿Con qué razones osará ahora tantear la voluntad de la apasionada reina? ¿Por dónde empezar a prepararla? Y mil rápidos pensamientos se suceden en su mente y la agitan en todos sentidos.
Después de larga indecisión, este partido le pareció el más acertado: llama a Mnesteo y a Sergesto y al fuerte Seresto, y les manda que con sigilo aparejen la escuadra y reúnan a sus compañeros en la playa, que aperciban las armas y disimulen la causa de aquellas novedades, mientras él, cuando aun nada sepa la noble Dido, ni se espere a ver roto un tan grande amor, verá qué medios podrán tentarse, cuál ocasión será la más propicia para hablarla y cómo se sale mejor de aquel trance. Todos al punto obedecen y ejecutan sus órdenes.
Empero la reina (¿quién podría engañar a una amante?) presintió la trama y supo la primera los movimientos que se preparaban, recelándose de todo en medio de su seguridad. La misma impía Fama fue quien llevó a la enamorada Dido la nueva de que se estaba armando la escuadra y disponiéndose la partida; con lo que enfurecida, inflamada y fuera de sí, recorre toda la ciudad, cual bacante agitada al principiarse los sacrificios, cuando la estimulan las orgías trienales, oída la voz de Baco y la llaman los nocturnos clamores de Citerón. Vase, en fin, a Eneas y le interpela en estos términos: "¿Esperabas, pérfido, poder ocultarme tan negra maldad y salir furtivamente de mis estados? Y ¿no te contiene mi amor, ni esta diestra, que te di en otro tiempo, ni la desastrosa muerte que espera a Dido? Además, y como si todo eso no bastara, aparejas tu escuadra en la estación invernal y te apresuras a darte al mar cuando soplan los aquilones, ¡cruel! Dime: aun cuando no te dirigieses a extranjeros campos y a moradas desconocidas, aun cuando todavía permaneciese en pie la antigua Troya, ¿iría tu escuadra a buscar a Troya surcando borrascosos mares? ¿Huyes de mí por ventura? Por estas lágrimas mías, por esa tu diestra (pues todo ¡mísera de mí! te lo he abandonado), por nuestro enlace, por nuestro comenzado himeneo, si algo merezco de ti, si alguna felicidad te he dado, yo te suplico que te compadezcas de este amenazado reino, y si aun los ruegos pueden algo contigo, renuncio a ese propósito. Por ti me aborrecen las naciones de la Libia y los tiranos de los Nómadas; por ti me he hecho odiosa a los tirios; por ti, en fin, he sacrificado mi pudor y perdido mi primera fama, único bien que me remontaba hasta los astros. ¿A quién me abandonas moribunda, ¡oh huésped!, pues sólo este nombre queda al que fue mi esposo? ¿Qué aguardo? ¿Acaso a que mi hermano Pigmalión venga a destruir mis murallas, o a que el gétulo Iarbas me lleve cautiva? ¡Si a lo menos antes de tu fuga me quedase alguna prenda de tu amor; si viese juguetear en mi corte un pequeñuelo Eneas, cuyo rostro infantil me recordase el tuyo, no me creería enteramente vendida y abandonada!"
Dijo. Subyugado por el mandato de Júpiter, fijos los ojos, Eneas pugna por encerrar su dolor en el corazón.
Preguntas:
1) ¿A qué obra y género pertenece el texto?
Respuesta: el texto pertenece a la Eneida, obra del género épico.
2) ¿Quién es su autor?
Respuesta: su autor es Virgilio, poeta del siglo I a.C.
3) Describe brevemente las características de este género
Respuesta:
Podemos enumerar tres características generales del género épico:
a) Se entiende por épica aquellas manifestaciones literarias de carácter narrativo que cuentan con un lenguaje solemne las hazañas legendarias de héroes o los orígenes míticos de un pueblo.
b) El narrador es omnisciente (conoce el pasado y el futuro de los personajes).
c) Se alternan la narración y el diálogo entre los personajes.
Podemos enumerar también tres características específicas del género épico en la literatura latina:
a) Influencia homérica en el sentido de que los escritores romanos tomaron de La Ilíada y La Odisea de Homero temas, personajes y estructuras literarias, además del hexámetro dactílico, el metro que Homero usó en sus versos.
b) Utilización de la historia nacional como argumento épico: los escritores romanos se inclinaron preferentemente por narrar en sus poemas épicos episodios de la historia de Roma, aunque también incluyeron episodios o personajes mitológicos.
c) Función didáctica y moral: en la épica romana, igual que en la historiografía, se ofrecen al lector enseñanzas morales a través de las acciones de sus héroes, que reflejan valores como el sacrificio, el cumplimiento del deber y la lealtad a Roma. También aparecen reflexiones y opiniones políticas.
4) Identifica en el texto alguna de las características del género que ha mencionado
En el texto anterior podemos ver algunas características propias de la poesia épica:
- Aunque el texto traducido está en prosa (también hay traducciones en verso) , el original está en un tipo de verso, llamado hexámetro dactílico, verso en el que se usan seis dáctilos ( combinación de una sílaba larga seguida de dos breves, aunque las breves se pueden sustituir por una larga) y el último dáctilo tiene siempre solo dos sílabas, pudiendo ser un espondeo (dos sílabas largas) o un troqueo ( una larga seguida de una breve) . Este tipo de verso lo usó también Homero en sus dos grandes obras épicas escritas en griego, La Ilíada y La Odisea, y es por influencia de Homero que lo usa Virgilio, el autor de La Eneida. También es por influencia de Homero que Virgilio una en su relato las hazañas del héroe Eneas con dioses y personajes de la mitología ( en el texto aparece Mercurio, que le comunica a Eneas las órdenes que trae de Júpiter para que salga de Troya). Por ejemplo, en este pasaje del texto: "El mismo rey de los dioses, que rige con su voluntad suprema el cielo y la tierra, me envía a ti desde el claro Olimpo; él mismo me ordena cruzar los raudos vientos para traerte estos mandatos!"
- En el texto se observa la alternancia de narración y diálogo. Por ejemplo al final del primer párrafo: "piensa en las esperanzas de tu heredero Iulo, a quien reservan los dioses el reino de Italia y la romana tierra" Dicho esto, se despojó Mercurio de la mortal apariencia, sin aguardar la respuesta de Eneas, y se desvaneció ante su vista a lo lejos, confundiéndose con las leves auras.
- En el texto, el narrador es omnisciente (conoce el pasado y futuro de los personajes) y pone en boca de los personajes hechos futuros: esto lo vemos en el momento en que el dios Mercurio le recuerda a Eneas el destino glorioso que le espera a su hijo en Italia y le habla de la tierra romana (Roma se fundará por Rómulo mucho tiempo después): "piensa en las esperanzas de tu heredero Iulo, a quien reservan los dioses el reino de Italia y la romana tierra"
- En el texto se hace referencia a la historia de Roma, pues se dice que a Iulo/Ascanio, el hijo de Eneas, le reservan los dioses el reino de Italia y la tierra romana (en el pasaje del texto que mencionamos en el punto anterior)
LIBRO XII versos 888-952
DESENLACE DEL COMBATE ENTRE TURNO Y ENEAS
Y le increpa enfurecido: «¿Qué nueva dilación cabe ahora? ¿A qué retrocedes ya, Turno? No es corriendo, es mano a mano, en el duro choque de las armas, como tenemos que luchar. Toma todas las trazas que desees, acude a los recursos de coraje o destreza que posees, elévate volando, si es tu gusto, a la altura de los astros, enciérrate en la cóncava sima de la tierra».
Turno entonces meneando la cabeza: «No es tu ardoroso reto lo que me atemoriza, mi arrogante rival. Los dioses me amedrentan. Es Júpiter que está ya contra mí». Sin decir más, mirando en derredor ve un pedrejón, un viejo pedrejón que estaba allí, por dicha en el llano plantado como muga por dirimir litigios en los campos. Apenas lograrían alzarlo en sus espaldas doce hombres escogidos de la talla de los que cría ahora la tierra. El héroe lo prende con mano apresurada, se empina cuanto puede y lo blandía ya hacia su rival lanzándose a su encuentro a la carrera. Pero ni mientras corre hacia él ni mientras alza las manos y da impulso a la imponente piedra, se da cuenta de nada. Le vacilan las rodillas. Se le cuaja la sangre helada de pavor. Y el pedrejón del héroe va girando a través del espacio vacío, pero no llega a recorrerlo todo ni le alcanza su tiro. Y lo mismo que en sueños cuando en la noche oprime nuestros párpados un lánguido reposo, nos parece queremos apresurar ansiosos en vano ¡ay! la carrera y a mitad del espacio caemos fatigados, la lengua desfallece, las fuerzas habituales no logran sostenernos ni acude a nuestros labios la voz ni las palabras, así por donde intenta abrirse paso el coraje de Turno, se le opone la horrenda diosa. Giran imágenes diversas por su mente. Y mira hacia los rútulos y vuelve la vista a la ciudad. Amedrentado vacila. Le estremece el acoso apremiante de la lanza. Y no ve a dónde huir ni con qué fuerzas acometer a su enemigo, ni da por sitio alguno con su carro ni con su hermana que lo guía. Mientras vacila, Eneas blande contra él la lanza en que va su destino. Logran sus ojos la ocasión que buscaban y con todas sus fuerzas la arroja desde lejos. No hay piedra disparada por máquina de guerra que cruja con tan sordo estridor ni estalla nunca el rayo con tan hórrido estruendo. Como negro turbión va volando la lanza, la portadora de la horrenda muerte. Le atraviesa el orillo de la cota y penetra por el borde del ruedo de las siete láminas que recubren el broquel y rechinando le traspasa el muslo. Al golpe cae en tierra, doblada la rodilla, el corpulento Turno. Yérguense a una los rútulos rompiendo en un gemido. Y todo el monte resuena en derredor y el eco de su son rebota por el haz de los sotos escarpados.
Turno tendido en tierra eleva suplicante hacia él los ojos y adelanta implorando la diestra: «Lo tengo merecido. No te pido piedad —prorrumpe—. Haz uso de tu suerte. Pero si la aflicción de un padre infortunado puede llegarte al alma —tú también has tenido en Anquises un padre que sabía de dolores— compadécete de la vejez de Dauno, y devuélveme vivo, o si así lo prefieres, este cuerpo privado de la luz, llévaselo a los míos. Has vencido. Me han visto los ausonios tender las manos derrotado. Lavinia es tuya. No lleves más lejos tu rencor»
Feroz en su armadura, revolviendo los ojos, en pie, frena Eneas su diestra. Y ya el ruego de Turno comenzaba a ablandar su ánimo cada vez más vacilante, cuando aparece a sus ojos en lo alto del hombro del caído el tahalí infortunado y refulge en su cinto el oro de las bolas que le eran conocidas. Era el tahalí del joven Palante, al que Turno logró herir y vencido postró en tierra. Él lo ostentaba por divisa fatal sobre sus hombros. Cuando Eneas fue hundiendo la mirada en el trofeo, en aquel memorial de su acerbo dolor, ardiendo en furia, en arrebato aterrador: «¿Y tú, vistiendo los despojos de aquel a quien yo amaba, te me vas a escapar de las manos? Es Palante, Palante el que con esta herida va a inmolarte y se venga en tu sangre de tu crimen». Prorrumpe. Hirviendo en ira le hunde toda la espada en pleno pecho. El frío de la muerte le relaja los miembros y su vida gimiendo huye indignada a lo hondo de las sombras.
Preguntas:
1) ¿A qué obra y género pertenece el texto?
Respuesta: el texto pertenece a la Eneida, obra del género épico.
2) ¿Quién es su autor?
Respuesta: su autor es Virgilio, poeta del siglo I a.C.
3) Describa brevemente las características de este género
Se entiende por épica aquellas manifestaciones literarias de carácter narrativo que cuentan con un lenguaje solemne las hazañas legendarias de héroes o los orígenes míticos de un pueblo. El narrador es omnisciente (conoce el pasado y el futuro de los personajes) y se alternan la narración y el diálogo entre los personajes.
En el género épico en Roma podemos observar estas características principales:
- Influencia homérica: en la poesía épica latina fue decisivo el descubrimiento de la literatura y de la mitología griegas, especialmente de La Ilíada y La Odisea de Homero, por parte de los escritores romanos, que tomaron de ellas temas, personajes y estructuras literarias, además del hexámetro dactílico, el metro que Homero usó en sus versos.
- Utilización de la historia nacional como argumento épico: ya desde el principio, de las dos tendencias posibles en los temas del género épico (el poema de asunto mitológico, helenizante, o la epopeya nacional, concebida como exaltación de la propia historia), los romanos se inclinaron preferentemente hacia la segunda. Sólo el genio de Virgilio consiguió armonizar los dos modelos, al unir el origen de los romanos con un héroe mitológico, el troyano Eneas, que huyó de Troya tras la destrucción de la ciudad por los griegos y llegó al Lacio, donde sus descendientes fundarán la ciudad de Roma.
- Función didáctica y moral: en la épica romana, igual que en la historiografía, se ofrecen al lector enseñanzas morales a través de las acciones de sus héroes, que reflejan valores como el sacrificio, el cumplimiento del deber y la lealtad a Roma. También aparecen reflexiones y opiniones políticas.
4) Identifica en el texto alguna de las características del género que ha mencionado
Respuesta: En el texto, Eneas, el protagonista de la Eneida, es desafiado por Turno, rey de los rútulos, a un combate singular. El vencedor será el esposo de Lavinia, la hija de Latino, rey de los latinos, y su pueblo será el vencedor de la guerra entre los troyanos de Eneas y los rútulos de Turno y el dominador de la región del Lacio. Eneas hostiga a Turno, y este comienza a sentir temor. Eneas hiere con la lanza a Turno, que por su parte tira a su contrincante una enorme piedra que no lo alcanza. Ya rendido, Turno pide a Eneas que le perdone la vida y se quede con Lavinia. El troyano duda al principio, pero al darse cuenta de que Turno lleva armas de Palante, carga de nuevo y mata al rey rútulo.
Entre las características del género épico que podemos ver en el texto anterior están:
a) el poema épico narra las hazañas de un héroe legendario de un pueblo o nación (en este caso, las hazañas de Eneas, el troyano de cuya estirpe proceden los romanos) o los orígenes míticos de un pueblo. El narrador es omnisciente (conoce el pasado y el futuro de los personajes) y se alternan la narración y el diálogo entre los personajes.
b) en el poema épico aparecen también dioses, que intervienen en la historia que se cuenta en él ( aquí se nombra al dios Júpiter)
c) el lenguaje o vocabulario de los poemas épicos es elevado y majestuoso (como podemos ver en el texto, con presencia de muchas palabras específicas propias de un lenguaje técnico, muchas veces culto y grandilocuente)
d) los personajes de los poemas épicos están sometidos a fuerzas sobrenaturales que les obligan a actuar de una determinada manera (los hados): en este caso será Eneas el que debe cumplir con las obligaciones que le imponen los dioses y el hado, que no son otras que fundar la estirpe romana a partir de su propia estirpe descendiente de los troyanos.
5 ) ¿Quién era Turno y por qué es un personaje importante en la Eneida?
Respuesta: Turno es el rey de los rútulos, tribu del Lacio con la que se enfrentan Eneas y los troyanos cuando llegan a esta región del centro de Italia. Ambos (Turno y Eneas) pretenden casarse con Lavinia, hija del rey de los latinos, llamado Latino. Al final de la obra, Turno y Eneas se enfrentan en un combate singular cuyo vencedor se casará con Lavinia y cuyo pueblo será también el vencedor de la guerra. Eneas mata a Turno en este combate y será el futuro esposo de Lavinia.
5) ¿Quién era Palante y por qué Eneas dice que es Palante quien va a matar a Turno?
Respuesta: Palante es el hijo de Evandro, rey de los arcadios, aliados de Eneas en su lucha contra los rútulos en el Lacio. A Palante lo mató el rey de los rútulos, Turno, quien le quitó el tahalí o cinturón que sostenía su espada. Luego Eneas, al ver que Turno lleva el tahalí de Palante, se llena de furia y lo mata diciendo que es Palante el que lo va a matar.
LUCANO, FARSALIA
I. versos 109-126 (Inicio del enfrentamiento entre César y Pompeyo)
El poder real se divide con el hierro; y la fortuna de un pueblo poderoso, que posee el mar, las tierras y el orbe entero, no tomó ni a dos personas. Pues las prendas de una sangre unida y las antorchas funerarias con siniestro augurio se las llevó a los manes Julia, sustraída por la mano cruel de las Parcas.
(EXPLICACIÓN DEL PÁRRAFO ANTERIOR: El poder real se divide con el hierro;: significa que en Roma el poder se ha dividido porque ha empezado una guerra civil, y el hierro se refiere a las armas usadas en la guerra. y la fortuna de un pueblo poderoso, que posee el mar, las tierras y el orbe entero, no tomó ni a dos personas.: significa que los dos generales - César y Pompeyo - enfrentados en la guerra civil están luchando por intereses personales, sin tener en cuenta los intereses de Roma. Pues las prendas de una sangre unida y las antorchas funerarias con siniestro augurio se las llevó a los manes Julia, sustraída por la mano cruel de las Parcas.: significa que la muerte de Julia - hija de Julio César y esposa de Pompeyo- destruyó los lazos familiares entre ambos (las Parcas son personajes mitológicos relacionados con la muerte y los manes son los espíritus de los difuntos).
(EXPLICACION DEL PÁRRAFO ANTERIOR: En este párrafo, Lucano interpela a Pompeyo, al que lo acusa de hacer la guerra por tener celos ante la fama de César, que había derrotado a los galos, aun siendo Pompeyo también famoso por sus victorias militares sobre los piratas. Pompeyo no soporta ser un segundón ni César que Pompeyo se iguale a él en fama militar.)
Preguntas:
1) ¿A qué obra y género pertenece el texto?
Respuesta: el texto pertenece a la Farsalia, obra del género épico.
2) ¿Quién es su autor?
Respuesta: su autor es Lucano, poeta del siglo I.
3) Describa brevemente las características de este género
Se entiende por épica aquellas manifestaciones literarias de carácter narrativo que cuentan con un lenguaje solemne las hazañas legendarias de héroes o los orígenes míticos de un pueblo. El narrador es omnisciente (conoce el pasado y el futuro de los personajes) y se alternan la narración y el diálogo entre los personajes.
En el género épico en Roma podemos observar estas características principales:
- Influencia homérica: en la poesía épica latina fue decisivo el descubrimiento de la literatura y de la mitología griegas, especialmente de La Ilíada y La Odisea de Homero, por parte de los escritores romanos, que tomaron de ellas temas, personajes y estructuras literarias, además del hexámetro dactílico, el metro que Homero usó en sus versos.
- Utilización de la historia nacional como argumento épico: ya desde el principio, de las dos tendencias posibles en los temas del género épico (el poema de asunto mitológico, helenizante, o la epopeya nacional, concebida como exaltación de la propia historia), los romanos se inclinaron preferentemente hacia la segunda. Sólo el genio de Virgilio consiguió armonizar los dos modelos, al unir el origen de los romanos con un héroe mitológico, el troyano Eneas, que huyó de Troya tras la destrucción de la ciudad por los griegos y llegó al Lacio, donde sus descendientes fundarán la ciudad de Roma.
- Función didáctica y moral: en la épica romana, igual que en la historiografía, se ofrecen al lector enseñanzas morales a través de las acciones de sus héroes, que reflejan valores como el sacrificio, el cumplimiento del deber y la lealtad a Roma. También aparecen reflexiones y opiniones políticas.
4) Identifica en el texto al menos dos de las características del género que has mencionado.
En el texto se puede observar una característica propia de la épica latina y es que el tema de la obra forma parte de la historia de Roma: la guerra civil entre César y Pompeyo. Esto se ve en la interpelación que el autor hace a ambos jefes de los ejércitos enfrentados en la guerra en el último párrafo del texto:
Tú, Magno, temes que nuevas proezas oscurezcan tus viejos triunfos...
Y a nadie superior puede ya soportar César ni Pompeyo a un igual.
También podemos ver en el texto alusiones a divinidades de la mitología grecorromana como las Parcas y los hados:
Julia, sustraída por la mano cruel de las Parcas.
Pero si los hados te hubieran dado mayores demoras...
5) ¿Qué personajes históricos aparecen en el texto?
En el texto aparecen Julio César y Pompeyo Magno, los dos generales que encabezaron los ejércitos que se enfrentaron en una guerra civil en el siglo I en Roma, que terminó con la victoria de César en la batalla de Farsalia, que dio nombre a la obra de Lucano.
REGLAS DE EVOLUCIÓN FONÉTICA DEL LATÍN AL CASTELLANO
EVOLUCIÓN FONÉTICA DE LAS CONSONANTES
Ya hemos hablado antes de los cambios sufridos por las consonantes en final de palabra y ahora veremos qué les sucede cuando se encuentran en otras posiciones (en posición inicial o en sílaba interior).
1. Como hemos dicho antes la mayoría de las consonantes en posición final de palabra se pierden en el paso al castellano. La excepción la constituyen las consonantes S y L:
CANTABAS > CANTABAS
MINUS > MENOS
ANIMAL > ANIMAL.
1. La consonante nasal M en posición final desaparece normalmente, pero en algunos monosílabos se conserva en forma de nasal alveolar, es decir N:
CUM > CON
QUEM > QUIEN
2. Las consonantes oclusivas sordas latinas (P- T- C/QU) entre vocales (o entre vocal y L o R) sonorizan en castellano evolucionando respectivamente a (B-D-G/GU):
P > B
SAPERE > SABER
APERTUM> ABIERTO
CAPRAM > CABRA
T > D
TOTUM > TODO
MONETAM > MONEDA
CATENAM > CADENA
C > G / QU > GU
LACRIMAM > LÁGRIMA
LACUM > LAGO
AQUILAM > ÁGUILA
3. Las consonantes oclusivas sonoras (B - D - G ) entre vocales tienden a desaparecer:
FABULAM > HABLA
TENEBAM > TENÍA
HABEBAM > HABÍA
CADERE > CAER
CRUDELEM > CRUEL
FRIGIDUM > FRÍO
LEGERE > LEER
REGINAM > REINA
MAGISTRUM > MAESTRO
LEGERE > LEER
4. La F inicial latina normalmente da en castellano una H*:
FÁBULAM > HABLA
FERIRE > HERIR
* Si la F va seguida de una -O o una -E tónica que diptonga tiende a mantenerse:
FORTEM > FUERTE
FONTEM > FUENTE
FERAM > FIERA
5. Los grupos consonánticos -MN / NN y GN palatalizan en Ñ:
SOMNUM > SUEÑO
ANNUM > AÑO
LIGNAM > LEÑA
6. El grupo LI seguido de vocal resulta en castellano -J (palatalización):
ALIUM > AJO
ALIENUM > AJENO
MULIEREM > MUJER
7. Además del grupo citado en la REGLA 6 también evolucionaron a -J • La -X en posición intervocálica (palatalización):
FIXUM > FIJO
MAXILLAM>MEJILLA
PROXIMUM>PRÓJIMO
• El grupo interior -CUL- en posición intervocálica pierde en primer lugar la u postónica (síncopa) y luego palataliza en j:
APICULAM>ABEJA
GRACULUM>GRAJO
OVICULAM> OVEJA
8. Además de los grupos citados en la REGLA 5 palataliza en -Ñ el grupo -NI seguido de vocal
SENIOREM>SEÑOR
HISPANIAM>ESPAÑA
9. Y también palataliza en -Ñ el grupo formado por -NE + VOCAL
VINEAM>VIÑA
CASTANEAM>CASTAÑA
10. Los grupos consonánticos PL- FL- CL- en posición inicial palatalizan en LL
PLUVIAM>LLUVIA
PLENUM>LLENO
PLORARE>LLORAR
FLAMMAM>LLAMA
CLAMARE>LLAMAR
CLAVEM>LLAVE
11. G- inicial ante vocal anterior -E y -I desapareció, dejando a veces H-
GERMANUM> HERMANO
12. El grupo -TI seguido de VOCAL fricatizó en -Z/-CI (fricatización)
MILITIAM>MILICIA
PRUDENTIAM>PRUDENCIA
PATIENTIAM>PACIENCIA
13. La S- inicial líquida toma una E- epentética (epéntesis).
SPUMAM>ESPUMA
SPECIEM>ESPECIE
STELLAM>ESTRELLA
14. El grupo -NS- simplifica en -S-
MENSAM>MESA
MENSEM>MES
MONSTRARE>MOSTRAR
15. La mayoría de las consonantes geminadas latinas se simplificaron (ver grupos -LL- y -RR-)
ACCLAMARE>ACLAMAR
APPORTARE>APORTAR
GRAMMATICAM>GRAMÁTICA
16. El grupo -LL- (l geminada) a veces
• Palataliza en -LL-
MAXILLAM>MEJILLA
COLLUM>CUELLO
CALLUM>CALLO
• Simplifica en -L-
PALLIDUM>PÁLIDO
COLLOCARE>COLOCAR/COLGAR
COLLEGIUM>COLEGIO
17. El grupo -RR- (r geminada) se mantiene
NARRARE> NARRAR
TERRAM>TIERRA
CURRERE>CORRER
18. La terminación -ER precedida de consonante pasa a -RE por metátesis.
PAUPER>POBRE
INTER>ENTRE
LIBER>LIBRE
19. El grupo consonántico -CT- en sílaba interior puede
• Asimilar en -CC- si la vocal siguiente es una -I
ACTIONEM>ACCIÓN
LECTIONEM>LECCIÓN
DICTIONARIUM>DICCIONARIO
• Palatalizar en -CH- si le sigue cualquier otra vocal. En caso de que ésta sea la -A-, normalmente cambia su timbre a -E-
NOCTEM>NOCHE
FACTUM>HECHO
LACTEM>LECHE
20. El grupo formado por las consonantes C- o T- + -E breve seguido de vocal (CE/TE+Voc) fricatiza en -Z (fricatización)
LANCEARE>LANZAR
CALCEAS>CALZAS
CALCEARE>CALZAR
PLATEAM>PLAZA
MARTEUM>MARZO
21.- La V- latina ante vocal era en realidad una semiconsonante (como la w inglesa). Esta V- semiconsonántica pasó en castellano a ser pronunciada como una /-B/. A este fenómeno se le llama betacismo. Esto ha producido confusiones como
VULTEREM>BUITRE
VERSURAM>BASURA
VOTA>BODA
Las palabras anteriores deberían escribirse con v en castellano, pues la v ya sonaba con el sonido de una /b/, pero al sonar como una /b/ empezó a escribirse con la letra b. La ortografía etimológica del español restauró la grafía original, pero tenemos excepciones como las tres arriba citadas o la palabra AVILOLUM > ABUELO.
Cuando veas una palabra castellana escrita con v tienes que explicar que esa v en castellano suena como una b (betacismo) y no como en latín, donde era una semiconsonante.
EJERCICIO.- Explica la evolución fonética de estas palabras latinas al pasar al castellano y di un cultismo de las palabras subrayadas:
• Vincere> Vencer
• Dictionem> Dicción
• Populum> Pueblo
• Legisti> Leíste (tú)
• Apertum> Abierto
• Petitum> Pedido
• Legere> Leer
• Mensem> Mes
• Dominum> Dueño
• Aperire< Abrir
• Directum> Derecho
• Ad> A
• Ficatum> Hígado
• Speculum> Espejo
• Auditum> Oído
• Planum> Llano
• Acuculam> Aguja
• Suspendere> Suspender
• Formicam> Hormiga
• Despoliare> Despojar
• Timere> Temer
• Timet> Teme (él)
• Exercitum> Ejército
• Annum> Año
EJERCICIO.- Traduce el siguiente texto de Eutropio, analiza morfológicamente las palabras en negrita y sintácticamente las oraciones subrayadas
Hazañas del cónsul Tito Quincio Cincinato contra la ciudad de Preneste.
T. etiam Quintius Cincinnatus Praenestinos, qui usque ad urbis Romae portas cum bello venerant, persecutus(1) ad flumen Alliam(2) vicit, octo civitates, quae sub ipsis agebant, Romanis adiunxit, ipsum Praeneste adgressus (3) in deditionem accepit.
(1) persecutus: nminativo singular masculino del participio de pasado de persequor ("habiendo perseguido")
(2) Allia, -ae (f.): Alia (nombre del río)
(3) adgressus: nominativo singular masculino del participio de pasado de aggredior ("habiendo llegado", "habiendo atacado")
Corrección
TRADUCCIÓN.- También Tito Quincio, habiendo perseguido hasta el río Alia a los prenestinos, , los cuales habían llegado hasta las puertas de la ciudad de Roma con la guerra, los venció, a ocho ciudades, que actuaban (se gogernaban) bajo ellas mismas, las unió a los romanos, y habiendo atacado a la misma Preneste, la recibió en rendición.
ANÁLISIS SINTÁCTICO
qui usque ad urbis Romae portas cum bello venerant
núcleo enlace núcleo SN/apos. núcleo enlace núcleo núcleo
SN/SUJ SN/CN SN/Término
S.Preposicional/CCL S.Preposicional/CCC
SV/PV
octo civitates, quae sub ipsis agebant, Romanis adiunxit
det. núcleo núcleo enlace núcleo NÚCLEO núcleo NÚCLEO
SN/SUJ S.Prepos./CCM SN/C.I.
SV/PV SV/PV SV/PV
OR. PRINCIPAL or.sub.adj. o de relativo/CN de "civitates" OR.PRINCIPAL
SN/C. DIRECTO
SV/PV
Todos los sintagmas tienen un núcleo, que hay que ponérselos si no están puestos, y el pronombre relativo es además el nexo de la oración subordinada de relativo.
Análisis morfológico
qui: nominativo plural masculino de qui, quae, quo
vicit : 3ª persona del singular del pretérito perfecto de indicativo activo de vinco, vici, victum
EJERCICIO.- Traduce el siguiente texto de Eutropio, analiza morfológicamente las palabras en negrita y sintácticamente la oración subrayada
El general romano Escipión vence en África al general cartaginés Hanón y al rey de los númidas Syphax en la segunda guerra púnica
Is in Africa contra Hannonem, ducem Afrorum, pugnat; exercitum eius (1) interficit. Secundo proelio castra capit cum quingentis militibus. Syphacem, Numidiae regem, qui se Afris coniunxerat, capit et castra eius invadit.
RESPUESTA.- Este en África lucha contra Hanón, general de los africanos; destruye el ejército de este (su ejército). En la segunda batalla toma el campamento con quinientos soldados. Captura a Sífax, el rey de Numidia, que se había unido a los africanos e invade el campamento de este (su campamento).
a) Secundo proelio castra capit cum quingentis militibus.
det. núcleo núcleo NÚCLEO enlace det. núcleo
sn/ ccl o cct sn/cd sn/término
s.prep./ cc compañía
SV/PV
Analiza morfológicamente estas palabras del texto
a) secundo: ablativo singular neutro de secundus, -a, -um
b) militibus: ablativo plural de miles, militis (masculino)
Escipión toma Cartago Nova (Cartagena) y envía a muchos prisioneros cartagineses a Roma
Is Carthaginem Hispaniae capit, in qua omne aurum, argentum et belli apparatum Afri habebant, nobilissimos (1) quoque obsides, quos ab Hispanis acceperant. Magonem (2) etiam, fratrem Hannibalis, ibidem capit, quem Romam cum aliis mittit. Romae ingens laetitia post hunc (3) nuntium fuit. Scipio Hispanorum obsides parentibus reddidit; quare omnes fere Hispaniae uno animo ad eum (4) transierunt.
(1) nobilissimos: de nobilissimus, -a, -um (superlativo de nobilis, -e)
(2) Mago, -onis (m.): Magón, hermano de Aníbal, general cartaginés
(3) hunc: de hic, haec, hoc
(4) eum: de is, ea, id
TRADUCCIÓN.- Éste captura la Cartago de Hispania, en la que los africanos tenían todo el oro, la plata y la maquinaria de guerra, también a nobilísimos rehenes, a los cuales de los hispanos habían recibido. A Magón también, el hermano de Aníbal, allí mismo lo captura, al cual lo envía a Roma con otros. En Roma hubo una enorme alegría después de esta noticia. Escipión a los rehenes de los hispanos se los devolvió a sus parientes; por esto, casi todos los de Hispania, con un mismo ánimo, se pasaron a él.
ANÁLISIS SINTÁCTICO:
a) in qua omne aurum, argentum et belli apparatum Afri habebant
enl. núc. det. núc. núc. nexo núc. núc. núc. NÚCLEO
sn/tér. SN/CD SN/CD sn/cn SN/SUJ SV/PV
S.PREP/CCL SN/C.D
SV/PV
b) quem Romam cum aliis mittit.
núcleo núcleo enlace núcleo núcleo
C.DIR. CC LUGAR sn/término
S.PREP/CC COMPAÑÍA
SV/PV
c) Romae ingens laetitia post hunc nuntium fuit.
núc. núc. núc. enl. det. núc. NÚCLEO
SN/CCL s.adj/c.ady sn/tér.
SN/SUJ. s.prep./cctiempo
SV/PV SV/PV
d) Scipio Hispanorum obsides parentibus reddidit;
núcleo núcleo núcleo núcleo núcleo
SN/SUJ SN/C.N. SN/C.I.
SN/C.DIR.
SV/PV
ANÁLISIS MORFOLÓGICO
quos: acusativo plural masculino de qui, quae, quod.
acceperant: 3ª persona del plural del pluscuamperfecto de indicativo activo de accipio.
Romae : locativo singular de Roma, -ae (f.)
eum : acusativo singular masculino de is, ea, id
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